Doña Rosa va al cine

Recientemente se estrenaron en Argentina dos películas de origen nacional: "El secreto de sus ojos", y "Las viudas de los jueves" .
Si no las han visto, y no desean conocer detalles sobre el argumento o desenlace de las mismas, no sigan leyendo.


Doña Rosa fue al cine a ponerse al día con la cartelera, y salió conmovida, embelezada por "El secreto de sus ojos".
No le pasó lo mismo con "Las viudas de los jueves", película que esclarece la muerte de tres hombres en un contexto de materialismo, frivolidad, exitismo y ostentación.
Este es el análisis reduccionista y moralista que hace este ejemplar de nuestra (falta de) cultura, de la compleja realidad que plantea el film:

Juan y Trina, son dos adolescentes hijos de dos de los matrimonios protagonistas.
Son los principales críticos del modo de vida en el que están inmersos, donde son permanentemente descuidados por sus padres, siempre ocupados en perseguir, obtener y multiplicar la mayor cantidad de banalidades posible.
Claro que la manera de estos chicos de gritar su disconformidad, no es acorde a la moral y las buenas costumbres: "Son dos pendejos de mierda. A la pendeja el guardia del country se la viola por tanto que ella lo provocó para que le venda droga." Denuncia Doña Rosa.

"Era verdad que en la película había una escena fuerte..."
Se refiere al beso en la boca que le da Teresa a Carla, que mal puede llegar a ser la "escena fuerte" de la película, dado que ni siquiera deriva en una situación erótica más explícita, por el simple hecho de no ser correspondido.
Sin embargo, Doña Rosa prestó especial atención a esa escena, pero no se detuvo ni un minuto en otra, no solo más explícita desde lo sexual (heterosexual), sino desde lo dramático, también protagonizada por Teresa: su marido la penetra mientras le habla de otros temas, sin el más mínimo clima de intimidad, seducción, o registro de la mujer.
Pretender entonces que Doña Rosa, con esa mentalidad tan machista como obtusa, sea capaz de interpretar ese beso en principio lésbico, como un simbolismo, en el que Teresa, a quien besa en el fondo, es a sí misma, es mucho pedir.

"Encima de tortillera, hija de puta"
Carla, por su parte, está casada con Gustavo, un golpeador. Como tal, éste la faja y de inmediato siente culpa.
Al enterarse Teresa, le advierte a Gustavo que si vuelve a agredir a Carla, va a tener problemas. Obviamente eso no lo detiene, y vuelve a golpear a su mujer.
"¿No ves que es una hija de puta? La vez que la otra chica estaba bien con el marido, ésta va a sembrar cizaña para que se peleen y así aprovecharse de ella que pobrecita está mal"

"Son todos unas mierdas. No me gustó", concluye Doña Rosa, solo porque en la película no hay buenos.
En cambio, a nuestro especimen en estudio, se le llenan los ojos de lágrimas al recordar la escena en la que Sandoval (el personaje encarnado por Francella en "El Secreto..."), se inmola para salvar a su amigo, en una muestra de desinteresada heroicidad y grandeza.
A diferencia de "Las viudas...", en "El secreto de sus ojos" hay una inocente víctima de violación y homicidio, varios héroes, y un villano debidamente ajusticiado, lo cual deja a Doña Rosa en paz a la hora de volver a su casa, libre de dudas o cuestionamientos, y justo a tiempo para sintonizar la novela de Facundito Arana.

1 mil personalidades comentaron:

De Lirium soy dijo...

Jajá, muy buena manera de transcribir la mente (?) de doña Rosa, quien seguramente se ratoneará con Arana y luego apagará Policías en acción no por la violencia sino porque las imágenes son oscuras y los protagonistas también.
Un beso